Lo perdido en la tormenta.

La mañana del desastre el sol salió
el cielo despejado sentenció
un día hiriente.

Cocinó nubes y viento
enloquecidos como la vida misma
como el fuego antes de extinguirse.

La mañana del desastre
nadie sabía de la tormenta
y logramos vivir en la ignorancia.

Luego trajo consigo
un hedor rancio
y extinguió el fuego de todos.


El texto que acabas de leer es parte de una resolución de año en la que me propongo escribir textos gracias a los disparadores del libro "642 things to write about" ¿Querés saber más? En ésta entrada te cuento.

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