Las hojas de mi infancia.

Aquellos árboles
rígidos
imponentes
floridos
que custodiaban
mi infancia
siguen allí
mirándome
en mi adultez.

No todos quedan.
Algunos,
perdieron
batallas
más fuertes
que la propia
madre tierra
 y dejaron
este mundo.

Aquellos árboles
imponentes,
idos
guardianes
espinas
o leña
que aún crecen
o ya no están
en mi memoria.



El texto que acabas de leer es parte de una resolución de año en la que me propongo escribir textos gracias a los disparadores del libro "642 things to write about" ¿Querés saber más? En ésta entrada te cuento.

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