Relato propio: Interludio

Josefina estrujaba cosas entre sus manos. Era para ella un ritual ya conocido. Siempre cuando pensaba o hablaba, sus manos necesitaban arropar algo entre los dedos. Los pequeños acontecimientos de su vida se median en valor de las cosas que destruía. Papeles,tapas de botellas, artículos varios, todo y nada pasaba por sus huellas dactilares y pequeñas uñas. Todo lo interior se manifestaba en migajas de cosas. Las relaciones sociales finalizaban cuando ella estrujaba; como la relación de sus padres, la cual terminó mientras aplastaba una a una las flores del jardín.
Años después, cansada de que sus dedos fueran los verdugos de aquellos pequeños objetos que la rodeaban, se preguntaba, cuanto mas debía estrujar para acabar con su propia vida. "Si pudiese aplastar cada uno de mis poros con mis dedos, siendo éstos impulsados por el odio que los une. Si pudiese causar la destrucción de mi ser, un centímetro a la vez, el mundo seria menos hostil y alguien en algún lugar podría ser feliz".
Pero josefina nunca pudo estrujarse, mas se conformó con hacer desaparecer pequeñas partes del mundo, manifestando el dolor que compungía su alma esparciendo pedacitos de plástico desgarrados por el suelo.
Josefina, como muchos de nosotros, nunca lograría entender su lugar en el mundo, ni la finalidad real de su forma de vida. Mas es simple,todos tenemos lugar, algunos creamos, otros destruimos, y otros nos sentamos a ver la vida pasar, como pedacitos de papel que se disuelven en el filo de nuestras uñas.

Cuento “Interludio” publicado en el libro “Letras del Face, Tomo I” ISBN 978-987-02-6676-1; en la pagina Nº 48 del mismo, editado en el mes de Mayo del 2013 con sello Editorial Dunken S.R.L.

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